Ya llegó el nepotismo a la interpretación judicial y está afectando a varios colegas.

October 30, 2012 § 7 Comments

Queridos colegas,

Al viajar por el país ejerciendo esta fabulosa carrera de intérprete me entero de situaciones que existen en diferentes lugares y que de una manera u otra afectan a nuestra profesión en general.  Mi trabajo me permite mantenerme en constante comunicación con cientos de colegas que viven y ejercen por todo el país y en el extranjero, si llego a su ciudad procuro darme tiempo para saludarlos, cenar con ellos, visitarlos, o lo que mejor se ajuste a su agenda de trabajo y compromisos personales.  Fue de esta manera que recientemente me enteré, al viajar por una de las ciudades más grandes de los Estados Unidos, que en uno de los juzgados más codiciados para trabajar en esa zona urbana, y en el que han trabajado por muchos años varios colegas muy capaces, las cosas desgraciadamente han cambiado para mal.

Según me contaron, un familiar (pariente inmediato) del intérprete en jefe del juzgado, quien se encarga de programar a los contratistas y por tanto de la distribución del trabajo, obtuvo su certificación judicial recientemente.  Obviamente esto es motivo de regocijo para el intérprete que se certificó y para el intérprete en jefe, su pariente inmediato.  Parece ser que así las cosas, los intérpretes empezaron a detectar que su carga de trabajo había disminuido a niveles nunca antes vistos.  Asimismo empezaron a notar que el nuevo intérprete pariente inmediato del “jefe” tenía un gran volumen de trabajo, tenía acceso a una oficina en el juzgado a pesar de ser contratista como todos ellos, y además tenía acceso a documentos normalmente fuera del alcance de quienes no son empleados del juzgado.

Durante una junta entre el intérprete en jefe y la mayoría de los intérpretes en esta zona metropolitana, el intérprete en jefe les manifestó que él estaba ayudando a su pariente inmediato debido a su parentesco, que eso era lo que haría cualquiera en su situación, y que no iba a dejar de hacerlo. Básicamente les reiteró que él no estaba bajo ninguna obligación de contratarlos a ellos y que si no les parecía la nueva situación entonces no tenían que trabajar en ese juzgado.  Durante la misma reunión los contratistas lo confrontaron con la ley y el reglamento interno y le señalaron que está prohibido contratar a ese tipo de parientes, que la ley establece claramente que no puede haber favoritismos, conflicto de intereses, ni la apariencia de los unos y los otros.

Subsecuentemente los intérpretes se dirigieron a la administración del juzgado donde aparentemente el intérprete en jefe tiene cierto grado de apoyo, pero no de manera incondicional.  El caso, a petición del intérprete en jefe fue enviado a las autoridades superiores en la capital para su revisión. Actualmente está pendiente su resolución, y mientras tanto el pariente inmediato ha dejado de trabajar en el juzgado ubicado físicamente en la ciudad, sin embargo sigue recibiendo trabajo en otros juzgados del mismo distrito judicial para lo cual se ha nombrado a otros programadores de intérpretes en lugar del pariente intérprete en jefe.  A reserva de que aún no se ha dicho la última palabra en este asunto, me gustaría conocer sus opiniones sobre este caso y en general sobre el nepotismo en nuestra profesión.  ¿Cuándo el coordinador de la agencia de interpretación, o el intérprete en jefe de un juzgado, o el encargado de contratar intérpretes en el hospital tienen a un hijo, cónyuge o hermana que son intérpretes, deben contratarlos? Y de ser así, ¿Se justifica que se les dé preferencia?  En mi opinión hay que distinguir entre el intérprete en jefe de un juzgado quien es un funcionario público sujeto a reglas y disposiciones jurídicas especiales, y aquellos que administran una empresa particular donde no existe subsidio público. Espero sus opiniones.

El intérprete independiente que no es emprendedor en los negocios pierde más de lo que se imagina.

June 1, 2012 § 3 Comments

Queridos colegas:

El otro día estaba almorzando con un funcionario de una agencia de interpretación que trabaja en todo el país.  Durante nuestra conversación recordamos otra época cuando yo frecuentemente prestaba mis servicios a esa agencia.  A media conversación le pregunté a este funcionario la razón por la cual en el pasado ellos me contrataban de manera regular para interpretar conferencias en cierta ciudad estadounidense, y después, cuando me mudé a esa ciudad, prácticamente me dejaron de contratar.

La respuesta me sorprendió en cierto sentido, y confirmó algo que yo había pensado por años.  La razón fue muy sencilla: Existe la idea de que no hay intérpretes de alto nivel en esa plaza.  Le pedí que elaborara en detalle, a lo cual respondió que las agencias se fijan en el mercado antes de contratar intérpretes para los eventos más importantes, y cuando no hay intérpretes que coticen honorarios a cierto nivel, en otras palabras, cuando todo el mercado cobra barato, esto se toma como síntoma de mediocridad y falta de calidad al nivel más alto.  No se trata de desperdiciar dinero, agregó mi amigo, se trata de contratar equipos elite para interpretar nuestros eventos.

Esto me hizo pensar y en seguida entendí.  Durante mi carrera he conocido intérpretes que no se preocupan por la parte comercial de la profesión, colegas que en algunos casos son muy buenos pero no saben promocionarse y no saben cobrar.  Estudiando detenidamente esta situación, encontré un común denominador a este fenómeno,  en los lugares donde una agencia de interpretación o una dependencia del gobierno local tratan a los intérpretes independientes como empleados, nuestros colegas se vuelven conformistas y pierden el deseo de mejorar su paga.  Yo he encontrado, e incluso convivido con colegas que no buscan trabajo, simplemente esperan la llamada de la agencia o del juzgado indicándoles las fechas en que los van a necesitar esa semana o ese mes, y estos intérpretes acatan este sistema.  No lo cuestionan, no buscan otras fuentes de trabajo.

En más de una ocasión he escuchado intérpretes, y algunos de ellos bastante buenos, que me dicen: “mañana no tengo trabajo porque la agencia, o el tribunal, no me llamó.”  Nunca un comentario de seguimiento dando a entender que van a buscar otro cliente para ese día. Nunca una palabra acerca de cancelar trabajo con esa agencia o juzgado porque pagan muy poco, y como todos sabemos, siempre pagan poco ya que tienen intérpretes independientes dispuestos y listos a trabajar por lo que sea.

Yo nunca entenderé ese conformismo de algunos queridos colegas, y sé que muchos de ustedes tampoco, sin embargo, pensé que sería interesante compartir con todos ustedes esta consecuencia del conformismo y falta de espíritu comercial. Todos ustedes que interpretan conferencias y eventos en todo el país excepto su ciudad, ahora ya saben que esto tal vez se deba a la apatía de sus colegas locales y al sistema utilizado por agencias, hospitales y juzgados en su estado. Me gustaría saber qué opinan al respecto.

Where Am I?

You are currently browsing entries tagged with empleados at The Professional Interpreter.